Como sabemos la piel del cuerpo y la piel del rostro tienen características diferentes. En este artículo nos centraremos en preparar la piel del rostro para el sol.
El sol es una fuente de vida para el correcto desarrollo de las personas, animales y plantas, sin embargo, su radiación puede ser nociva para la piel.
Para comenzar un tratamiento primero debemos identificar qué tipo de piel tenemos, grasa, mixta, normal o seca; de forma sencilla lo podemos saber realizándonos un diagnóstico cutáneo. Una vez sepamos que tipo de piel tenemos ya podemos realizarnos un tratamiento limpiador y exfoliante, que nos ayudará a eliminar células muertas e impurezas. Estos tratamientos nos beneficiaran a la hora de tomar el sol, siempre con protección, ya que nuestra piel estará totalmente limpia.
El siguiente paso es la hidratación, que nos aportará salud, luminosidad, flexibilidad y protección. Con esta serie de tratamientos y con la ayuda diaria de la Crema protectora con color SPF 50+ de Skeyndor para pieles secas/normales o la Emulsión protectora Dry Touch SPF 50 de Skeyndor para todo tipo de pieles dispondremos de una protección segura frente a las agresiones diarias del sol y la polución.






