Abrigarnos no es sólo cuestión de colocarse capas de ropa. Una piel limpia, bien nutrida y sana es capaz de enfrentarse mejor al descenso de temperaturas propio del invierno. Cosméticos y tratamientos pueden contribuir a abrigar la piel y estimular su funcionamiento para que pueda resistir mejor la bajada de temperaturas.
En cuanto llega el frío hay que cambiar las texturas refrescantes y ligeras que hemos utilizado en verano por cosméticos con texturas más cremosas, más ricas y espesas, que ejerzan de auténtica barrera frente al mal tiempo.
También podemos cambiar los aromas de perfumes y cosméticos, ya que el frescor buscado en primavera o verano no proporciona confortabilidad cuando hace frío. En invierno es mejor optar por perfumes orientales, mucho más cálidos y envolventes.
Hay aromas que estimulan especialmente que parecen elevar la temperatura y dan sensación de confort. Es el caso del aroma a chocolate o a café, que parece abrigar y estimular incluso la sonrisa.
Pero también podemos escoger aromas y activos para prevenir las dolencias típicas de esta estación. Tanto la menta como la mandarina se utilizan desde siempre como remedio para combatir los resfriados y la congestión.
La mejor forma de aficionarse al cuidado del cuerpo es realizar ciertos gestos diarios que nos sean agradables. Utilizar cosmética que, además de efectiva, sea gustosa a los sentidos convierte la higiene y el cuidado personal en un placer.
Cómo crema facial te recomendamos la línea Natual Defense de Skeyndor, que te ayuda a potenciar las defensas naturales de la piel, gracias a su aporte extra de reactivos y componentes esenciales.
Y cómo crema corporal Serum Orquideas Spa Sense de Skeyndor Spa senses, una nueva forma de experimentar el bienestar y la armonía, de recuperar el equilibrio, de sentir como la energía de universo fluye en nuestro interior en cada célula de nuestro cuerpo.
Este invierno ya no tienes excusa para cuidar y abrigar tu piel.






