No solo el paso del tiempo afecta al envejecimiento de la piel, otros agentes como la mala alimentación, el alcohol, la contaminación, la excesiva exposición al sol… intervienen en este proceso.
Por ejemplo el sobrepeso aumenta el riesgo de enfermar, implica un sobreesfuerzo funcional y celular que provoca el envejecimiento del organismo. El exceso de peso suele ir unido al sedentarismo, la falta de ejercicio aumenta el riesgo de padecer enfermedades vasculares que favorecen el envejecimiento.
Una dieta adecuada es básica para tener una piel sana, debemos reducir los azúcares y las grasas, los alimentos naturales, frescos y sin aditivos nos ayudarán con nuestra dieta anti envejecimiento.
El estrés provoca desarreglos emocionales, fisiológicos e incluso metabólicos que pueden provocar enfermedades.
Otro factor de gran riesgo para nuestra piel es el exceso de sol, que además aumenta el riesgo de sufrir melanoma.
Desde la antigüedad el hombre ha perseguido el secreto mágico para mantenerse joven y no sufrir el asedio de la vejez. Por ahora ese «remedio» no ha sido hallado, sin embargo tenemos a nuestro alcance sustancias, alimentos, productos que favorecen el retraso del envejecimiento, que mantienen nuestra piel saludable. Como son la vitamina A, la vitamina C, la vitamina E y el betacaroteno que defienden a nuestro organismo de las enfermedades y agentes nocivos. Estas son un conjunto de sustancias que nos ayudarán a cuidar y mantener la salud de nuestra piel.
Alimentos antioxidantes y anti envejecimiento: nada mejor que las frutas y verduras, nos unimos a la clásica recomendación de tomar al menos 5 piezas de fruta y verdura al día, las más recomendables por su alto valor antioxidante: aguacates, brécol, cítricos, espinacas, tomates, moras, frambuesas, fresas, arándanos, zanahorias, uvas y cebollas.






