¿Conoces la historia de la cosmética ? En el articulo de hoy te lo contamos.
La cosmética en la Preshistoria
Ya en tiempos prehistóricos los primeros humanos utilizaron plantas, animales o minerales cómo elementos de cosmética. Minerales rojos mezclados con grasa animal, que utilizaban para proteger el cuerpo de los rayos del sol, es decir el primer protector solar.
Avanzando en el tiempo observamos un enorme avance, por ejemplo la reina Shub-Ad, de Sumeria, guardaba cremas de belleza en cajas de malaquita. En su tumba se encontró una concha con un colorante verde que usaba para maquillarse los ojos.
Babilonia y Egipto también contribuyen a los inicios de la historia de la cosmética
La historia de la cosmética también se escribe un capítulo en Babilonia y Egipto, donde se maquillaban hasta los hombres, pintándose los ojos con Khol para reducir el efecto del sol en los ojos, y utilizando gran variedad de colores brillantes.
En Egipto también encontramos la que es probablemente la reina más famosa de la historia, Cleopatra, que como tratamiento cosmético se bañaba en leche de burra, y de forma habitual, como mucha gente en aquella época, usaba aceites para que la piel quedara hidratada y brillante.
Las mujeres egipcias hacían uso de desodorantes, tónicos de la piel y capilares, ungüentos y un sin fin de ingredientes, casi todos ellos formados por leche de burra, harinas, levaduras, miel, arcilla y aceites. Se maquillaban, varias veces al día, empleando una crema de propiedades detergentes y desengrasantes.
También se depilaban y afeitaban, ya que el pelo se consideraba impuro. Utilizaban maquillajes marrones producidos con óxido de hierro en soporte de arcilla, verdes con malaquita y rojos con hematita.
Los ojos se protegían con el maquillaje para evitar las oftalmías provocadas por el viento, el polvo y los insectos.
La henna fue utilizada para dar al pelo un rojo brillante y la caspa fue también tratada.
El equipo funerario de Tutankhamon incluía 350 litros de fragancia. Se conocen perfumes que utilizaban flores de lirios, mejorana y henna. La unción fue un ritual aplicado también a las estatuas de los dioses y momias.
Para los egipcios los maquillajes tenían una dimensión sagrada. Se consideraba un regalo de los dioses al hombre, según el libro de Henoc, «Azazel, Jefe de los ángeles rebeldes, fue quien se encargo de transmitir al hombre el arte de pintar el contorno de ojos con antimonio».
Para los antiguos egipcios, el hecho de llevar maquillaje expresaba la unión de los humanos con los dioses. Los sacerdotes agradecían todos los días a los dioses este regalo poniendo maquillaje en sus estatuas.
Los egipcios dominaron multitud de técnicas que siguen en uso actualmente: síntesis de diferentes ingredientes, la formulación, el tratamiento técnico y el envasado.






