¿Alguna vez te has preguntado la diferencia entre una dieta rica en proteínas y una dieta hipocalórica?
Seguro que sí. Te vamos a comentar algunas de esas diferencias para que las conozcas un poco más.
La DP se basa en el aporte de Proteínas de alto valor biológico para proteger la masa muscular y la piel, consiguiendo una pérdida de peso y de volumen de forma rápida y segura a expensas de la masa grasa.
En la DH se basa en un aporte hipocalórico, bajo en grasas, azúcares y proteínas por igual, por lo que la pérdida de peso es más lenta. Dicha masa muscular ya no se recuperará en el futuro con la consiguiente flacidez. La masa grasa si que se recupera al aumentar de peso.
En la DP no existe sensación de hambre, desde el inicio de la dieta, por el efecto saciante que provocan los cuerpos cetónicos que se generan, junto a un estado de dinamismo y bienestar.
En la DH, el cliente tiene sensación de hambre que sólo se regulará si es muy estricto con las pautas indicadas. Una posible transgresión en la dieta, puede provocar el abandono de la dieta por parte del paciente, por la lentitud del proceso de adelgazamiento y la astenia manifiesta.
En la DP el cambio de fases es progresiva, de forma individualizada llegando antes a la pérdida de peso objetivo y a la dieta de mantenimiento y la reeducación alimentaria. Se trata de un proceso dinámico que no cansa al cliente.
En la DH el proceso y las pautas dietéticas no varían con el paso del tiempo, pudiendo resultar monótono y alargarse de tal modo que en muchas ocasiones provoca el abandono de la dieta por parte del cliente antes de conseguir la pérdida de peso objetivo.
En la DP el cliente llega al peso objetivo y al equilibrio alimentario de forma gradual y sin efectos rebote. Se produce una mejora global de la salud actual del cliente y como prevención de posibles patologías, con la normalización de las alteraciones analíticas presentadas al inicio de la Dieta.
En la DH no siempre se llega al peso objetivo por la lentitud del proceso y no siempre el cliente presenta una mejora global de la salud por la posibilidad de transgresiones en la dieta.
En la DP se trata de un tratamiento con pautas fáciles de seguir sin necesidad de pesar los alimentos.
En la DH el equilibrio de los grupos de alimentos sólo se consigue siendo estricto en la proporción (peso) de los alimentos.
En la DP es muy importante la motivación y conocimiento del protocolo por parte del cliente para un resultado óptimo. Los primeros días de la dieta son los días clave para el seguimiento futuro de todo el tratamiento.
En la DH, todo el mundo conoce el clásico protocolo que lo hace aburrido y poco motivador.
En la DP la única desventaja y que a su vez es ventaja, es seguir el protocolo de forma estricta los primeros días, hasta entrar en el periodo cetogénico donde comienza la regulación del hambre.
En la DH, el cliente inicialmente no precisa ser tan estricto, pero esa misma libertad hace que existan más transgresiones e incumplimiento de la dieta que retrasará más sus efectos.
¿Te hemos aclarado alguna duda con respecto a las diferencias entre las dietas ricas en proteinas y las dietas hipocalóricas?
Esperamos que sí, en breve te contaremos más acerca de las dietas ricas en proteínas.





