Nuestros cuerpos necesitan vitamina D para ayudar a mantener nuestros huesos sanos. La vitamina D ayuda a los niños a formar huesos fuertes y previene enfermedades óseas como el raquitismo. Ayuda a los adultos a evitar condiciones como osteoporosis que debilitan los huesos y pueden hacer que éstos se quiebren.
Funciones De La vitamina D
Una de las funciones principales de la vitamina D es ayudar al cuerpo a absorber el calcio, uno de los minerales esenciales para la formación normal de los huesos. En la infancia se utiliza para producir y mantener el sistema óseo.
La vitamina D también desempeña un papel indispensable en el mantenimiento de los órganos. Algunas de las funciones en las que interviene son:
Regulación de los niveles de calcio y fósforo en sangre.
Promueve la absorción intestinal de fósforo y de calcio a partir de los alimentos y la reabsorción de calcio a nivel renal.
Participa en el desarrollo del esqueleto mediante la contribución de la formación y la mineralización ósea.
Interviene en los procesos del sistema inmunológico.
Podría tener propiedades antitumorales.
Funciones antienvejecimiento.
Alimentos Ricos en Vitamina D
Consumir pescados azules que son los reyes de la vitamina D, como sardinas, caballa, bonito, atún, anguila, arenques, salmonetes, pez espada o palometa, que garantizan un buen aporte de esta vitamina al ser grasos.
Es conveniente comer los huevos enteros, porque es en la yema donde se encuentra la grasa que, es el medio donde se va a disolver la vitamina D, de forma que la pueda sintetizar el organismo.
Es preferible consumir lácteos enteros en lugar de los lácteos desnatados o semidesnatados.






